EL MEF TRANSFIERE S/ 19,9 MILLONES PARA IMPULSAR EL TURISMO Y LA CULTURA EN AMAZONAS.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) autorizó la transferencia de S/ 19 982 420 al Gobierno Regional de Amazonas para financiar cuatro proyectos estratégicos: (1) instalación de servicios turísticos en los sitios arqueológicos Silic y El Imperio (Ruta Kuélap, Tingo–Luya), (2) construcción y equipamiento del Centro Cultural de la ciudad de Chachapoyas, (3) recuperación de la Iglesia de Levanto y su entorno histórico, y (4) puesta en valor del patrimonio cultural local. La medida consta en el D.S. N.° 178-2025-EF y se financia con recursos de Operaciones Oficiales de Crédito, orientados a consolidar el corredor turístico del valle del Utcubamba.

Más que obras: una corrección de rumbo en el corredor Utcubamba.

Esta transferencia no es un hecho aislado: retoma el programa de largo aliento que el Perú acordó con la cooperación japonesa (JICA) para “establecer las bases del desarrollo rural a través del turismo” en el corredor Pedro Ruiz–Leymebamba, con el propio Gobierno Regional como unidad ejecutora. La política pública detrás de esta apuesta es clara: articular patrimonio, cultura y servicios turísticos para dinamizar ingresos rurales, empleo y encadenamientos locales.

Que el financiamiento provenga de deuda externa programática subraya el compromiso de multianualidad y exige estándares de ejecución y sostenibilidad más altos.

¿Qué cambia en el territorio?

Ruta Kuélap (Silic y El Imperio): dotar de accesos, señalización, servicios y manejo de visitantes profesionaliza nuevos polos alrededor del ícono Kuélap, diversificando flujos y reduciendo la presión sobre un solo sitio. El proyecto ya viene siendo impulsado por la UE Proamazonas.

Centro Cultural de Chachapoyas: infraestructura y equipamiento para formación, circulación artística y mediación cultural en la capital regional; la UE aprobó expediente y avanzó procesos de contratación este año.

Levanto (patrimonio religioso): la recuperación integral (templo, piezas, entorno y centro cultural) posiciona turismo cultural y religioso, ancla la pernoctación y distribuye beneficios en la microregión.

Oportunidad y riesgos de política pública.

Ejecución con enfoque de red y no de islas. Los cuatro proyectos deben operar integrados (rutas, calendarios, boletaje, guías, transporte local, artesanías) para elevar estadía promedio y ticket turístico; si se gestionan como obras sueltas, el retorno social se diluye. El propio diseño del programa JICA exige integración territorial: aprovechemos ese marco.

Sostenibilidad y O&M desde el día uno. La deuda externa obliga a mantener los activos: custodia, mantenimiento, personal cultural y turístico, y gestión de riesgos (clima, deslizamientos). Incluir en los convenios de gestión metas de operación y mantenimiento, con presupuesto etiquetado multianual, evitará “elefantes blancos” y cierres por deterioro.

Gobernanza participativa con estándares. Comité de gestión por destino (GORE–PROAMAZONAS–Mincetur–Cultura–municipios–comunidades) con indicadores públicos: avance físico-financiero, empleos locales, empresas proveedoras de la zona, satisfacción del visitante y conservación del patrimonio. La trayectoria reciente de Proamazonas en estas intervenciones brinda plataforma para escalar buenas prácticas.

Métrica de éxito (y rendición de cuentas).

En 18–24 meses, el éxito debería medirse por: i) obras entregadas con plan de O&M financiado; ii) incremento de estadía y gasto promedio en el eje Pedro Ruiz–Tingo–Chachapoyas–Leymebamba; iii) participación de proveedores locales en compras públicas; iv) reducción de informalidad en servicios turísticos; v) indicadores de conservación del patrimonio. Publicar tableros de seguimiento en Consulta Amigable/Invierte.pe y en el portal regional cerrará la brecha de información ciudadana.

En síntesis: el D.S. 178-2025-EF no solo transfiere recursos; reactiva una visión de desarrollo territorial basada en cultura y turismo que Amazonas necesita para transformar activos en bienestar. Si el GORE alinea ejecución, sostenibilidad y gobernanza, estos S/ 19,9 millones pueden convertirse en el punto de inflexión que el corredor Utcubamba espera.